Una aldaba es una pieza de metal, generalmente de hierro o bronce, que se coloca en las puertas para llamar golpeando con ella. También puede referirse a un pestillo o pasador que sirve para asegurar una puerta o ventana.
La palabra proviene del árabe hispánico *aḍ-ḍabba*, que a su vez deriva del árabe clásico *dabba*, cuyo significado original es "animal" o "bestia". Esta curiosa relación semántica se debe a que las aldabas antiguas solían tener forma de cabeza de animal (como un león o un perro) que sostenía el aro metálico en su boca.
El uso de la aldaba se popularizó en la Edad Media y el Renacimiento. Más allá de su función práctica como timbre rudimentario, cumplía un rol social y simbólico. En muchas culturas, el diseño de la aldaba indicaba el estatus del propietario de la casa; las familias nobles encargaban piezas de orfebrería complejas, mientras que las casas humildes utilizaban diseños sencillos. Además, en algunas tradiciones, el sonido del golpe servía para distinguir entre visitantes, sirvientes o mendigos.
* Aldabón: Aumentativo que se refiere a una aldaba de gran tamaño o peso.
* Aldabada: El golpe dado con la aldaba.
* Aldabear: Verbo que describe la acción de llamar repetidamente a una puerta usando este mecanismo.
* Aldabilla: Diminutivo utilizado para piezas más pequeñas o pestillos de menor envergadura.