La atalaya es una torre o estructura elevada. Se usa para observar el entorno.
La palabra proviene del árabe hispánico *ṭalāya*, que significa "torre". Este término se deriva del árabe clásico *ṭalāʾ*, que también se refiere a una torre o lugar elevado.
Se utilizó en la Edad Media en la península ibérica. Las atalayas servían para vigilar y defender territorios.
Los primeros registros de la palabra se encuentran en documentos históricos y crónicas medievales. Estas fuentes mencionan su uso en contextos de vigilancia.