La belleza es una propiedad abstracta de las cosas, personas o conceptos que produce un deleite espiritual o intelectual, generando una experiencia estética placentera a través de los sentidos.
La palabra proviene del latín vulgar *bellittia*, que es un derivado del adjetivo latino *bellus* (lindo, hermoso, bonito). A su vez, *bellus* es un diminutivo de *bonus* (bueno), funcionando originalmente como una forma afectuosa de decir "bueno" o "bien parecido".
En el latín clásico, *bellus* se utilizaba principalmente para describir la elegancia o la gracia, especialmente en contextos femeninos o infantiles, diferenciándose de *pulcher*, que denotaba una belleza más formal o majestuosa. Con el paso del tiempo, en el latín vulgar, el sufijo *-itia* (que indica cualidad) se unió a la raíz para formar el sustantivo abstracto. En el castellano antiguo, la palabra evolucionó a través de la forma *beldat* o *beldad*, hasta consolidarse como belleza en el español moderno.
* Beldad: Un término más literario y arcaico que se refiere específicamente a una mujer hermosa.
* Bellísimo/a: Superlativo absoluto que enfatiza la intensidad de la cualidad.
* Embellecer: Verbo derivado que denota la acción de dotar de belleza a algo o alguien.
* Belleza natural: Expresión que resalta la cualidad intrínseca sin intervención artificial.