La palabra espiritual se refiere a todo lo relacionado con el espíritu o el alma, en contraposición a lo físico.
Proviene del latín *spiritualis*, que significa "perteneciente al espíritu".
Aproximadamente en el siglo IV, el término se usó en el contexto de la religión y la filosofía. Se relacionaba con creencias sobre el alma y lo divino.
Se encuentra en textos religiosos y filosóficos de la antigüedad, como en escritos de la Iglesia y en obras de pensadores romanos.