La mandarina es el fruto del mandarino (*Citrus reticulata*), un cítrico de pequeño tamaño, piel fina y fácil de pelar, caracterizado por su sabor dulce y aromático.
La palabra proviene del francés *mandarine*, que a su vez deriva del portugués *mandarim*. Este término tiene su origen en el sánscrito *mantrin*, que significa "consejero" o "ministro". La conexión se debe a que los funcionarios imperiales chinos, conocidos como mandarines por los navegantes europeos, vestían túnicas de un color naranja intenso, similar al tono de la fruta.
El origen de la fruta se sitúa en el sudeste asiático. Aunque se cultivaba en China e Indochina desde hace milenios, no fue introducida en Europa hasta el siglo XIX. Se dice que el nombre se consolidó porque el fruto era un regalo exclusivo destinado a los mandarines (la élite burocrática china). Al llegar a Occidente, el nombre del funcionario se transfirió al fruto debido a su color característico, que recordaba a las vestimentas de seda de estos altos cargos.
* Inglés: *Mandarin*.
* Italiano: *Mandarino*.
* Alemán: *Mandarine*.
* Portugués: *Tangerina* (término que hace referencia a la ciudad de Tánger, desde donde se exportó la fruta a Europa, siendo una variante geográfica común en el mundo hispanohablante).