La oralidad es la cualidad o condición de aquello que se expresa mediante la voz. Se refiere al modo de comunicación en el que el lenguaje se transmite a través del habla, siendo el canal principal para la interacción humana y la transmisión de cultura en sociedades sin escritura o en contextos cotidianos.
Proviene del latín *oralis*, derivado de *os, oris*, que significa "boca". El sufijo *-idad* (del latín *-itas, -itatis*) se añade para denotar una cualidad o estado. Por tanto, etimológicamente, es la "cualidad de lo que pertenece o se hace con la boca".
El concepto cobró relevancia académica en el siglo XX, especialmente a través de los estudios de Walter J. Ong y Eric Havelock. Estos autores distinguieron entre la "oralidad primaria" (culturas sin conocimiento de la escritura) y la "oralidad secundaria" (la comunicación oral mediada por tecnologías como la radio, la televisión o internet). Históricamente, la oralidad fue el vehículo exclusivo de la memoria colectiva, los mitos y las leyes antes de la invención de los sistemas alfabéticos.
* Inglés: *Orality*.
* Francés: *Oralité*.
* Italiano: *Oralità*.
* Portugués: *Oralidade*.
En contextos lingüísticos, se diferencia a menudo entre oralidad formal (discursos, conferencias) y oralidad coloquial (conversación espontánea), reflejando cómo el registro varía según la intención comunicativa.