El verbo parchar se refiere a la acción de colocar un parche sobre algo para reparar un agujero, una rotura o una imperfección. En contextos coloquiales, también se utiliza para describir la acción de realizar una reparación provisional o "chapucera" para salir del paso.
La palabra proviene del sustantivo parche, el cual deriva del francés antiguo *parche* (o *parchemin*), que a su vez proviene del latín tardío *pergamina*. Este término latino hace referencia al pergamino, material hecho de piel de animal que, históricamente, se utilizaba para cubrir o reparar superficies, así como para escribir.
Originalmente, el término estaba vinculado a la medicina y la artesanía. En la antigüedad, se aplicaban trozos de piel o tela impregnados con sustancias curativas sobre las heridas; de ahí que el "parche" fuera un elemento de protección. Con el tiempo, el uso se extendió a la reparación de objetos, especialmente en el ámbito de la talabartería y la reparación de neumáticos, donde el acto de "parchar" se convirtió en una técnica esencial para extender la vida útil de un objeto dañado.
* Parchear: Es la variante más común en España y gran parte de Hispanoamérica, considerada a menudo como la forma más normativa.
* Parchar: Es una variante de uso frecuente en América Latina (especialmente en Colombia, Venezuela y el Caribe).
* Parche: El sustantivo base que da origen a todas las formas verbales.