El término pasivo se refiere a algo que no actúa, sino que recibe la acción. En gramática, describe una forma verbal donde el sujeto no realiza la acción.
Viene del latín *passivus*, que significa "que sufre" o "que es soportado". Este término se forma con el sufijo *-ivus*, que indica capacidad o cualidad.
Aproximadamente en el siglo I a.C., el término se usaba en el contexto de la gramática y la filosofía en la antigua Roma. Se relacionaba con la idea de recibir acciones.
Se encuentra en textos gramaticales latinos y en obras de filósofos romanos. Estos textos ayudaron a establecer conceptos gramaticales.