La resiliencia es la capacidad de una persona o cosa para adaptarse y recuperarse de situaciones difíciles.
La palabra proviene del latín *resilientem*, que significa "saltar hacia atrás".
Aproximadamente en el siglo XVII, la palabra se usaba en el contexto de la física. Se refería a materiales que volvían a su forma original tras ser deformados.
Los primeros registros de la palabra se encuentran en textos científicos sobre física y materiales.