En el habla digital, stalkear suele significar revisar intensamente el perfil, las publicaciones o la actividad de otra persona. Puede ser una curiosidad casual, pero también puede describir vigilancia invasiva.
Proviene del inglés to stalk, perseguir o acechar, con el sufijo español -ear. La versión de redes suavizó a veces una palabra que en contextos legales puede señalar acoso real.
Se extendió con Facebook, Instagram y otras plataformas desde la década de 2010. El tono humorístico no elimina la necesidad de respetar privacidad y límites.