El término taíno designa a los pueblos indígenas que habitaban las Antillas Mayores y parte de las Menores antes de la llegada de los europeos. En su propia lengua, el vocablo significa "bueno" o "noble", y era utilizado por los nativos para diferenciarse de otros grupos, como los caribes.
La palabra proviene del arahuaco (o arawak), la lengua de la familia lingüística predominante en el Caribe y Sudamérica. El término se compone de la raíz *taí*, que denota bondad, excelencia o nobleza, y el sufijo *-no*, que funciona como un marcador de identidad o pertenencia.
El uso del término como gentilicio fue una construcción posterior al contacto. Los cronistas españoles, como Bartolomé de las Casas, comenzaron a utilizarlo para referirse a los habitantes de La Española, Cuba y Puerto Rico. Históricamente, los taínos desarrollaron una sociedad compleja basada en la agricultura (conuco), la pesca y una estructura social jerarquizada bajo la figura del cacique. Su cultura fue diezmada rápidamente tras 1492 debido a enfermedades, trabajos forzados y conflictos coloniales.
Aunque el término es específico para este grupo, lingüísticamente se clasifica dentro de las lenguas arahuacas. En otros contextos, se les ha denominado erróneamente como "indios" o "arahuacos". En la actualidad, el término se emplea con orgullo por movimientos de reivindicación indígena en el Caribe, quienes se identifican como descendientes de esta cultura ancestral.