Tena es un nombre propio femenino de origen incierto, aunque se le atribuyen varios significados y etimologías.
La etimología más aceptada relaciona Tena con el latín "tenax", que significa "tenaz", "firme", "persistente". Otra posible raíz es el griego "thánatos" (θάνατος), que significa "muerte", aunque esta interpretación es menos común y podría estar ligada a deidades o conceptos funerarios. También se ha sugerido una conexión con el nombre de la ninfa Tena de la mitología romana.
El uso de Tena como nombre propio no tiene un punto de origen histórico claramente definido. Su popularidad ha variado a lo largo del tiempo y en diferentes regiones, a menudo influenciada por figuras religiosas o literarias que portaban este nombre o uno similar.
En otros idiomas, el nombre puede aparecer con ligeras variaciones fonéticas o escrituras. No existen variantes directas ampliamente reconocidas, pero la raíz latina "tenax" se encuentra en palabras como "tenacidad" o "tenaz".