El aceite es un compuesto orgánico, generalmente líquido a temperatura ambiente, que se obtiene de semillas, frutos u otras sustancias vegetales, animales o minerales. Es insoluble en agua y soluble en disolventes orgánicos.
La palabra proviene del árabe hispánico *azzáyt*, que a su vez deriva del árabe clásico *az-zayt*. Este término tiene una raíz semítica más profunda, proveniente del arameo *zaytā*, que significa "oliva" o "aceituna".
El término se consolidó en la península ibérica durante la dominación musulmana (Al-Ándalus). Antes de la llegada del árabe, en latín se utilizaba *oleum* (de donde deriva "óleo"). La influencia árabe fue tan profunda en la agricultura y la gastronomía que el término *aceite* desplazó al latín *oleum* para referirse al producto de consumo cotidiano, reservando *óleo* para usos litúrgicos, artísticos o medicinales.
* Portugués: *Azeite*. Comparte la misma raíz árabe, manteniendo la especificidad para el aceite de oliva.
* Francés: *Huile*. Proviene directamente del latín *oleum*.
* Inglés: *Oil*. Deriva del anglo-normando *oile*, que también tiene su origen en el latín *oleum*.
* Italiano: *Olio*. Evolución directa del latín *oleum*.
Es fascinante notar cómo, mientras la mayoría de las lenguas romances europeas conservaron la raíz latina, el español y el portugués adoptaron el término árabe debido a la importancia técnica y comercial que los árabes dieron a la producción de aceite de oliva en la región.