La cárcel es un lugar donde se encierra a personas que han cometido delitos.
La palabra cárcel proviene del latín *carcer*, que significa "prisión". Este término se relaciona con la idea de encerrar o limitar el movimiento.
El uso de la cárcel se remonta a la antigua Roma, donde existían lugares de detención. Aproximadamente, se empezó a usar en el siglo I d.C.
Los primeros registros de la palabra se encuentran en textos legales y documentos de la antigua Roma. También se mencionan en crónicas medievales.