La palabra caso se refiere a un suceso, acontecimiento o circunstancia particular. En contextos jurídicos, alude a un asunto que requiere una resolución legal; en gramática, designa las formas que adoptan los sustantivos para indicar su función sintáctica.
Proviene del latín *casus*, participio pasado del verbo *cadere*, que significa "caer". Literalmente, un *casus* es una "caída" o un "acontecimiento que sobreviene".
En la antigua Roma, el término se utilizaba para describir eventos fortuitos, aquello que "caía" sobre alguien de forma inesperada. Los gramáticos latinos adoptaron la palabra para explicar la declinación: imaginaban que la forma nominativa era una línea vertical y que los otros casos eran "caídas" o desviaciones de esa línea original. Con el tiempo, el uso se expandió al ámbito médico (casos clínicos) y judicial, consolidándose en las lenguas romances como un término para designar una situación específica o un evento digno de atención.
* Casualidad: Derivado directo que enfatiza el carácter fortuito del evento.
* Casuística: Estudio o análisis de casos particulares.
* Decadencia: Comparte la misma raíz (*de-* + *cadere*), refiriéndose a una "caída" o declive.
* Incidente: Aunque de origen distinto, comparte la noción de algo que "cae" o sobreviene sobre el curso normal de los hechos.