El domingo es el séptimo día de la semana civil en muchos países y el primero en el calendario litúrgico cristiano. Es tradicionalmente considerado un día de descanso y culto.
La palabra proviene del latín tardío *dies Dominicus*, que significa "día del Señor". Esta expresión sustituyó al nombre pagano original, *dies Solis* ("día del Sol"), utilizado en la época romana. La raíz *Dominus* (señor, dueño) es la misma que da origen a términos como "dominar" o "don".
En la antigua Roma, el calendario estaba regido por los astros; el domingo era el día dedicado al Sol (*dies Solis*). Con la expansión del cristianismo, el emperador Constantino el Grande oficializó el domingo como día de descanso obligatorio en el año 321 d.C. El cambio de nombre a *dies Dominicus* reflejó la importancia de la Resurrección de Jesús, celebrada semanalmente por los cristianos, desplazando la referencia astronómica por una teológica.
La influencia del latín es evidente en las lenguas romances:
* Italiano: *Domenica*.
* Francés: *Dimanche*.
* Portugués: *Domingo*.
Por el contrario, las lenguas germánicas conservaron la raíz pagana original:
* Inglés: *Sunday* (día del Sol).
* Alemán: *Sonntag* (día del Sol).
En algunas lenguas eslavas, como el ruso (*Voskresenye*), el nombre significa literalmente "resurrección", manteniendo el sentido religioso pero alejándose de la raíz latina.