Un espía es una persona que observa o investiga a otros en secreto. Su objetivo es obtener información sin ser detectado.
La palabra espía proviene del latín *speciāre*, que significa "observar" o "mirar". El sufijo *-ía* indica una acción o actividad.
El uso de espías se remonta a la antigüedad, aproximadamente en civilizaciones como Egipto y Roma. Se utilizaban para obtener información militar y política.
Los primeros registros de espías se encuentran en documentos históricos y relatos de guerras antiguas. Estos textos describen su papel en la recopilación de información.