El guano es un fertilizante natural hecho de excremento de aves y murciélagos. Se utiliza para enriquecer la tierra y ayudar a las plantas a crecer.
La palabra guano proviene del quechua *wanu*, que significa "excremento". No tiene prefijos ni sufijos en su forma actual.
El uso de guano se remonta a las antiguas civilizaciones de América del Sur, especialmente en la región andina, aprox. en el siglo XV. Era muy valorado por su capacidad para fertilizar cultivos.
Los primeros registros sobre el uso de guano se encuentran en crónicas de exploradores y documentos coloniales. Estas fuentes describen su importancia en la agricultura.