Sangre es el tejido líquido que circula por los vasos sanguíneos. La expresión "mi sangre" se utiliza de forma figurada para referirse a la familia, el linaje o a una persona por la que se siente un afecto profundo y un vínculo de hermandad indisoluble.
El sustantivo sangre proviene del latín _sanguis_ (a través de su acusativo _sanguinem_). El posesivo mi deriva del latín _meus_. Aunque el origen protoindoeuropeo de _sanguis_ es debatido, se asocia con raíces que evocan la idea de "fluir" o "fuerza vital".
En la antigua Roma, se distinguía entre _sanguis_ (la sangre que corre por las venas, símbolo de vida) y _cruor_ (la sangre derramada o brotante). Con la evolución hacia el latín vulgar, _sanguis_ absorbió ambos conceptos.
La asociación de la sangre con la herencia y la identidad familiar es ancestral. En la antigüedad se creía que este fluido transmitía el alma y las virtudes de los ancestros. De ahí que la expresión "mi sangre" se consolidara históricamente como sinónimo de consanguineidad, pacto y lealtad absoluta entre individuos.
La evolución de la raíz latina se manifiesta en otras lenguas romances:
* Portugués: _meu sangue_
* Italiano: _mio sangue_
* Francés: _mon sang_
* Catalán: _la meva sang_
En inglés, comparte el mismo sentido figurado en la expresión _my own flesh and blood_ (mi propia carne y sangre).