La palabra restaurar significa volver a poner algo en su estado original o mejorar su condición.
Proviene del latín *restaurare*, que significa "reconstruir" o "reparar".
Aproximadamente en el siglo I d.C., el término se usaba en el contexto de la construcción y reparación en el Imperio Romano.
Los primeros registros de la palabra se encuentran en textos latinos y documentos de la época romana.