Un yesquero es un recipiente pequeño, a menudo de metal o cuero, diseñado para guardar yesca, un material fácilmente inflamable que se utilizaba para encender fuego.
La palabra "yesquero" proviene del sustantivo yesca, que a su vez deriva del latín viscum. Originalmente, "viscum" se refería a una liga o pegamento hecho de muérdago, que se usaba para cazar pájaros. Con el tiempo, el significado evolucionó para referirse a materiales pegajosos y, finalmente, a materiales secos y fibrosos que arden fácilmente, como la madera podrida o el algodón carbonizado. El sufijo "-ero" indica pertenencia o relación.
Antes de la invención de los fósforos modernos, encender fuego era un proceso laborioso. La yesca, almacenada en un yesquero, era esencial para capturar la chispa producida al golpear un pedernal contra el acero. El yesquero protegía la yesca de la humedad y la mantenía lista para su uso.
En inglés, el recipiente para yesca se conoce como tinderbox.